Proyecto: Flow – yoga y movimiento
Localización: Eduardo Pondal 18, Pontevedra
Año: 2020
Superficie: 146 m2

Dicen que el yoga es la unión del cuerpo y la mente. Nuestro trabajo era buscar un lugar donde esto fuera posible. Crear un espacio cómodo y flexible para practicar deporte a la vez que un ambiente cálido y de calma para la meditación.
El espacio inicial era un lienzo en blanco, una planta larga y estrecha que decidimos dividir en tres secciones según el programa de necesidades. El elemento organizador es un módulo situado en la parte central del local formado por tabiques de ladrillo visto que dibujan un recorrido quebrado en planta y dan fluidez al espacio de circulación. Es aquí donde se alberga la parte del programa destinada a servicios: los aseos, los vestuarios y el almacenaje. A su vez, este elemento delimita los dos espacios principales, uno utilizado como tetería y recepción en el frente del local y otro destinado a la práctica de yoga en el fondo, consiguiendo una continuidad espacial donde cada área se conecta a la anterior y a su vez a la siguiente de manera natural. Para conseguir el ambiente buscado utilizamos una serie de materiales y técnicas constructivas que dan calidez y sencillez al espacio. Por ello decidimos usar los materiales en su estado más natural. La madera, el hormigón con sus imperfecciones y el ladrillo combinados con las instalaciones a la vista y las griferías sin terminar. Así, la esencia del lugar se encuentra en la propia naturaleza y la paz que eso transmite.
Buscamos con el diseño reflejar la filosofía del yoga por lo que el mobiliario juega un papel fundamental. Por ejemplo, la barra continua del espacio de tetería crea un entorno de relación y confianza, y las estanterías hechas a medida para guardar el material en el aula transmiten orden y limpieza. También la conexión directa con el sol es primordial en la práctica del yoga por lo que utilizamos esa simbología en la forma e iluminación de los espejos situados en las zonas más representativas del local.
Igual de importante es la iluminación en el proyecto. Se intenta potenciar la entrada de luz natural en las zonas en contacto con el exterior con grandes ventanales y se complementa con una iluminación artificial estudiada adecuada para cada uno de los diferentes ambientes.
En definitiva, el proyecto simboliza un recorrido donde, al entrar, el usuario deja atrás el acelerado ritmo de vida y va conectando poco a poco con el espacio a través del cuerpo y la mente.