Inshopnia

Proyecto: Café – Retail Inshopnia

Localización: Velazquez Moreno 34, Vigo (Galicia / España).

Año: 2014

Diseño: NAN Arquitectos

Mobiliario: NanContract, Reportaje en NanContract

Equipo: Wenceslao López, Vicente Pillado, Alberto Reiriz

Superficie: 125 m2

Fotografías: Iván Casal Nieto

Descripción:

El cliente nos propuso un concepto diferente. Un espacio donde pudiesen convivir una tienda de ropa y un pequeño espacio de café. Que ambos conviviesen con naturalidad, y que al mismo tiempo se complementasen.

El elemento principal de este proyecto es una estructura central que evoca a una vivienda tradicional, buscábamos con este elemento un efecto de sorpresa, al tiempo que nos sirviese para diferenciar los usos de una manera sutil y fluida. Para ayudar a asimilar el cambio de escala se pinta el falso techo de negro para desmaterializarlo, buscando eliminar las referencias. El cliente que entra en Inshopnia olvida la bulliciosa calle de donde proviene y encuentra un espacio sosegado, de límites imprecisos, que pretende aportar una experiencia de compra y degustación pausada.

Los elementos de mobiliario que se introducen en este espacio vacío sirven a la vez de exposición y almacenaje. En el caso de la ropa, tanto la exposición como los espacios de probadores tienen una distribución periférica, forzando a un recorrido en torno al elemento protagonista, la estructura de madera, entre la que se desarrolla la actividad de degustación y reposo.

Los materiales empleados en la intervención son seleccionados para no restar protagonismo a la mercancía expuesta. Así, los paramentos se dejan en su estado original de obra y el suelo se unifica con un resina autonivelante.

La iluminación y el mobiliario reclaman su relevancia y mientras uno aporta color en consonancia con la variedad cromática que aportan los tejidos, la otra permite la percepción óptima de volumen y cromatismo, potenciando también los valores estéticos y sensaciones apropiadas para el modelo de negocio.

Aparece también una contradicción que enriquece la percepción del local. En un ambiente introspectivo se abre el local a la calle hasta el límite de lo posible , propiciando a participar del bullicio exterior a los que degustan el café e invitando a entrar a los ajetreados peatones, que se giran ante la sobria fachada, que a modo de escenario muestra su interior.